El poder en la Escuela de Salamanca (II)

El ambiente social de la Escuela de Salamanca

Los debates públicos y las sátiras imaginativas inagotables subrayaron problemas específicos que, a menudo, no eran del gusto de la Corona. Se satirizaban y comentaban temas como la manipulación monetaria, la tiranía, el imperialismo, el colonialismo, los impuestos, la diplomacia, las guerras, la corrupción, la extravagancia cortesana y el derecho a portar armas.

Incluso literatos como Quevedo criticaban satíricamente con el humor que le caracterizaba la situación política de su época bajo los validos del rey Felipe IV. No era otra cosa que una recopilación en sus obras que expresaba el descontento popular por la decadencia política y moral del imperio español.

Escuela de Salamanca

Entre las obras de Quevedo encontramos una sátira mordaz contra el duque de Lerma y su corrupción como valido del rey, una alegoría satírica donde los diablos analizan la decadencia de España por la incompetencia de sus dirigentes, o bien aquella sátira donde personajes como la Mentira, la Adulación o la Ignorancia gobiernan en lugar del Rey y arruinan el reino. ¡Hasta el juicio final a los corruptos! Es el tema de las obras de este autor como «El sueño del juicio final» (1614), visión satírica del juicio divino a personajes de la corte como el duque de Lerma o las crónicas de los fastos y las extravagancias del Rey Felipe III en su viaje a Portugal, en los «Grandes anales de quince días» (1621).

Tampoco se escapan de la pluma mordaz de Quevedo quienes se aprovechan de su cargo el retrato burlesco de los abusos de poder y la corrupción de los alguaciles del reino.

La Escuela de Salamanca: Tesoros del Pensamiento

Estos debates no eran ajenos a los pensadores de la Escuela de Salamanca, que comentó enérgicamente todo esto. Desde el punto de vista teológico-moral, filosófico y jurídico.

Sus contribuciones en teología moral, derecho internacional, derechos humanos y filosofía política la convirtieron en una escuela de pensamiento de gran trascendencia e influencia, que podemos observar ya desde la contemporánea España imperial de los Austrias hasta su influencia en el desarrollo del constitucionalismo y las ideas de soberanía popular.

Es fundamental que nos demos cuenta de que los pensadores de la Escuela de Salamanca no compartían un punto de vista único, y de que el debate y el diálogo metodológico eran importantes, incluso cuando estos se daban con sus rivales humanistas.

Escuela de Salamanca

La Escuela de Salamanca desarrolló una serie de ideas políticas conocidas como «tesis contractualistas y constitucionalistas», sentando las bases del origen contractual y condicionado del poder político, que se pueden resumir así:

  • Contractualismo: Como herederos del pensamiento escolástico consideran que los gobernantes reciben su autoridad de Dios. La autoridad política se origina en un contrato o pacto entre el pueblo y el gobernante, por el que el pueblo consiente en obedecer a cambio de que el gobernante promueva el bien común. El pueblo tiene el derecho y el deber de elegir a sus gobernantes y traspasarles parte de su poder.
  • Soberanía popular: El poder reside originalmente en el pueblo, que luego lo transfiere y delega en los gobernantes mediante elección o consentimiento. «El poder reside primariamente en la comunidad». Esto quiere decir que aunque el poder venga de Dios, en la práctica reside originalmente en el pueblo o la comunidad y se transmite a los gobernantes que gobiernan en nombre del pueblo.
  • Constitucionalismo: La autoridad del gobernante debe estar limitada por leyes fundamentales y controles institucionales, para evitar la tiranía. Los súbditos conservan siempre su dignidad y derechos naturales. No son propiedad del rey para que haga lo que quiera con ellos.
  • Bien común: La finalidad de la política es promover el bienestar de toda la comunidad. El poder del rey está ordenado al bienestar de todo el pueblo, por tanto debe promover el bien común, no sus propios intereses privados.
  • Derecho de resistencia: El pueblo tiene derecho a desobedecer e incluso deponer a gobernantes tiránicos que violan el bien común. Cuando un gobernante abusa de su poder y va contra el bien común, se convierte en tirano y pierde legitimidad. El pueblo tiene entonces derecho a la rebelión.

Una gran parte de la transformación intelectual de la España en los albores de la Edad Moderna está asociada al centro teológico y académico que se encuentra en Salamanca.

Ideas que influyeron en la política 

Las ideas de los miembros de la Escuela de Salamanca no quedaron simplemente en los libros de filosofía o derecho de la época, sino que empezaron a ponerse en práctica frente al absolutismo monárquico imperante en la época. Posteriormente influyeron de manera palpable, como verdaderas precursoras, en el constitucionalismo moderno y la democracia representativa como forma de gobierno limitado. Muchas de las teorías políticas y económicas producidas por estos hombres representan importantes contribuciones a la civilización moderna occidental.

El descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492 trajo numerosos cambios para toda España; no menos importante fue el debate público sobre cuestiones como los derechos humanos y la teoría de la guerra justa.

¿Hasta qué punto estaban los españoles llevando a cabo injusticias en contra de los nativos americanos y los esclavos africanos? Esta era la esencia del famoso debate entre Bartolomé de Las Casas (1474/84-1566) y Juan Ginés de Sepúlveda (1490-1573) en Valladolid en 1550 y 1551. De Soto fue, de hecho, juzgado, y parece que no hubo un veredicto claro.

Por entonces, estaba también el asunto de la enorme entrada de oro y plata, lo cual impulsó una nueva realidad económica, que ahora requiere de un serio pensamiento teórico sobre temas como el dinero, los mercados, tasas de interés, inflación, tasas de cambio entre monedas, etc.

Todavía en una época en el que el poder político del rey iba camino del absolutismo, algunos intelectuales empezaron a plantearse qué instrumentos o medios tenían los súbditos para controlar el poder político de los reyes. Fueron pensadores que nos proporcionaron algunas respuestas, tanto desde el punto de vista eclesiástico, siguiendo la tradición de Tomás de Aquino y Aristóteles, como desde el punto de vista Humanista Laico, siguiendo el pensamiento de Agustín de Hipona y Platón.

En la enriquecedora atmósfera intelectual de Salamanca, un grupo de esos pensadores se embarcó en un viaje audaz para descifrar los misterios del poder y las relaciones entre gobernantes y gobernados, partiendo de una revisión crítica de las enseñanzas de Tomás de Aquino y Aristóteles.

Además de Francisco de Vitoria, Bartolomé de Las Casas, Villalón, Saravia y Valencia, se unieron otros españoles afiliados o comprometidos con la Escuela de Salamanca, entre los que se encontraban figuras tan llamativas como Juan de Medina (1490-1547), Martín de Azpilcueta (1491-1586; también conocido como Doctor Navarrus), Domingo de Soto (1494-1560), Diego de Covarrubias (1512-77), Tomás de Mercado (1525-75), Fray Luis de León (1527-91), Luis de Molina (1535-1600), Juan de Mariana (1536-1624), San Juan de la Cruz (1542-91), Francisco Suárez (1548-1617), y Felipe de la Cruz Vasconcillos (en el 1500).

Sirva este artículo y el anterior como fin a la introducción, que no ha podido ser más breve. Para tratar de poner en contexto el pensamiento de autores que ocupan dos siglos de nuestra historia más fecunda, pensamiento elaborado y desarrollado en una época de cambios tumultuosos, en la que floreció la Escuela de Salamanca.  

Escuela de Salamanca

En posteriores artículos veremos como algunas de estas figuras, de gran talla e influencia política, comenzaron a poner condiciones para la legitimidad del poder y a explorar los límites del gobierno y los derechos individuales. Estos pensadores se atrevieron a plantear que el poder de los gobernantes no era absoluto. Argumentaron que los monarcas y líderes estaban obligados por principios éticos y leyes divinas y humanas. Sostuvieron que los ciudadanos tenían derechos naturales e inalienables, y que el gobierno tenía la responsabilidad de proteger esos derechos. 

Las reflexiones profundas y audaces de los autores de la Escuela de Salamanca resonarán a lo largo de los siglos. Su legado nos recuerda que el cuestionamiento constante del poder y la búsqueda de una gobernanza justa son esenciales para la evolución de la sociedad. 

José Manuel Vidal Villacampa

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Una respuesta a «El poder en la Escuela de Salamanca (II)»

  1. Avatar de Luis
    Luis

    No he podido evitar imaginar a Quevedo en los tiempos actuales haciendo memes….
    Un gran artículo, de nuevo muchas gracias.

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